Principios éticos



La base esencial de la reflexión y la acción de las asociaciones miembro de la FECRIS se basa en la ayuda las víctimas de las actividades abusivas o presuntamente abusivas. Los objetivos y métodos de este estudio y análisis, son particularmente valiosos, debido precisamente al contacto directo con las personas afectadas.

Las derivas sectarias no son fenómenos estáticos. Sus signos externos están en constante evolución. Nuestros argumentos se fundamentan en un análisis verificado y actualizado de los sucesos asociados a estos grupos.

Nuestro análisis se basa en las pruebas aportadas del comportamiento de estas organizaciones. Es importante resistir la presión de reducir el comportamiento sectario al terreno de la fe y la religión. Esta discusión es falsa debido a que se basa en un enfoque superficial de los hechos y es incompatible con un análisis científico.

Nos centramos en una secta o un gurú, cuando la organización o el “negocio” particular de un grupo se basa en técnicas destructivas de control mental. Nuestras conclusiones se sopesan y se mantienen dentro de la prudencia necesaria. Se toman en cuenta las posibles tergiversaciones de la información, así como el dolor y la destrucción de las víctimas y sus familias.

Denunciamos el consentimiento no informado de los individuos en ciertos sistemas de reforma del pensamiento y de los resultados que pueden causar a nuestras estructuras sociales, democráticas y familiares.

Bajo estos principios, los miembros de la FECRIS acuerdan cooperar de acuerdo con los siguientes principios:

El respeto al pluralismo religioso, filosófico y político;
La objetividad y el pragmatismo, sin olvidar la complejidad de las situaciones.
La discreción y el respeto al secreto profesional.
Cuestionamiento constante. No olvidar nunca que el fenómeno sectario está en constante evolución.

La FECRIS organizó una Conferencia Europea en París los días 23 y 24 de abril de 1999, que reunió a 250 participantes en representación de 17 países. Las asociaciones presentes aprobaron una declaración común sobre las medidas que consideran deben ser tomadas ante el fenómeno sectario.